REPOSTERIA TÍPICA DE HUESCA
Huesca es una ciudad de gran tradición pastelera, un paraíso para los golosos. Os proponemos un exquisito manjar muy dulce típico de la ciudad.
Empezaremos por las famosas GLORIAS DE HUESCA, sino las has probado nunca, a simple vista parecen unas simples rosquillas, pero la realidad es muy distinta.
Se trata de un dulce preparado con productos naturales y que puede servir de ejemplo de cómo se debe hacer un hojaldre, es esponjoso, suave y hecho al punto justo. Por encima van recubiertas de yema de huevo y una capa de azúcar.
Damos paso a la deliciosa TRENZA DE ALMUDÉVAR, probablemente sea el producto más emblemático de la ciudad elaboración, se elabora a base es un buen hojaldre, con azúcar y una mantequilla de primera así como la total ausencia de aditivos y conservantes ha logrado que sea merecedora del lavel de distinción “C” Calidad Alimentaria.

Os presentamos otra gran estrella de la repostería de Huesca, éstas son las CASTAÑAS DE MAZAPÁN, posiblemente el dulce más antiguo y típico. A comienzos del siglo XIX, el artesano adaptó el postre, típico de la vertiente francesa del Pirineo, y comenzó a fabricar un dulce de mazapán que ha sobrevivido al paso del tiempo, se ha convertido en un delicioso souvenir para que los visitantes se lleven a casa. Los dulces, con forma de castaña, son el resultado de amasar una mezcla de almendras crudas, peladas y molidas con azúcar o azúcares en sus distintas clases o derivados, posteriormente, lo que las hace especiales es que se bañan parcialmente en caramelo coloreado para imitar el fruto del castaño.
En futuras entradas hablaremos de otros dulces tan ricos como estos.
¡Muchas gracias y a chuparse los dedos amigos!